BIZKAIA OREKAN SAKONDUZ, ¿te embarcas?

Quiero empezar este escrito felicitando a quién(es) haya(n) elegido la estación marítima las Olas en Getxo para la celebración del encuentro anual de Bizkaia Orekan Sakonduz 2021.

Hay imágenes que valen más que 1.000 palabras.

De una manera discreta, casi subliminal diría, en el lado izquierdo del escenario que reclamaba nuestra atención, un rótulo muy simbólico: “Boarding Ontziratzea Embarque”.

Y otro que parecía un susurro: “Olatua”.

Nada mejor para simbolizar la esencia del encuentro de hoy.

Una invitación a embarcar de manera colectiva en proyectos que nos permitan alcanzar nuevas orillas.

Un desafío a surfear las olas que nos mojan para no perder el equilibrio y para tener perspectiva más allá de lo inmediato.

En torno a 100 personas muy diversas pero con un interés común: contribuir, cada quién desde sus posibilidades, a cocrear una Bizkaia equilibrada, sostenible, ilusionante.

En este tipo de encuentros, en general, se suele acabar con buen sabor de boca.

Sobre todo, por lo que significa de (re)encuentro, celebración, sensación de avance…

El enfoque siempre es positivo y las cuestiones más complicadas se obvian porque necesitamos reforzar la visión más esperanzadora.

Y porque hay que dar tiempo al tiempo, y las cuestiones en proceso de resolución, son temas a seguir trabajando. ¡Es la condición humana!

Mientras escuchaba las intervenciones y veía los videos, me he propuesto ir escribiendo en  mi cuaderno de notas aquellas frases que me han parecido inspiradoras, más allá de quién las haya pronunciado. Y entre las que he recogido comparto las siguientes:

El proceso de competitividad que se quiere impulsar desde Bizkaia Orekan Sakonduz debe estar al servicio de la cohesión social y el bienestar.

Hace falta trabajar para dejar a las próximas generaciones un Territorio que merezca la pena.

En estos procesos colaborativos hay que poner el foco en lo que nos une, que siempre es más que lo que nos separa.

El desarrollo equilibrado de Bizkaia requiere no dejar a nadie atrás y trabajar en colaboración respetando las diferencias de intereses, capacidades, ritmos. Cada quién aporta en cada momento aquello de lo que es capaz en ese momento.

Es esencial apostar por la cercanía a la realidad, por lo que la complementariedad y la subsidiariedad son básicas. ¡Que cada proyecto competa a quién esté más cerca de esa problemática!.

Se trata de avanzar paso a paso, sin prisa pero sin pausa, de manera continua y evolutiva.

¿Qué es Bizkaia Orekan Sakonduz? Una estrategia, una dinámica, un enfoque, una apuesta, un sueño, una ilusión, un reto, una red (de redes)…¡ que cada quién escriba aquello que le resuene!.

Los modelos de gobernanza son procesos que contribuyen a coordinarnos, encontrar sinergias, eliminar duplicidades, a tener masa crítica, a sentirnos con fuerza para afrontar retos…

No existen modelos únicos, ni recetas, porque los entornos son complejos, los agentes diversos, los intereses y necesidades diferentes. Se trata de dialogar, encontrarnos, gestionar los conflictos, las diferencias y saber que sumar tiene un efecto multiplicador.

En estos procesos tan importantes son los elementos tangibles, como los intangibles. Lo que se ve, como lo que no se ve. Lo que se incorpora como lo que se suelta.

Se trata de facilitar este tipo de procesos de carácter colaborativo, saber  crear espacios fértiles de creación. Tener paciencia con los momentos de confusión y crisis. Confiar en nuestras capacidades y en las del resto de agentes. En nuestras capacidades actuales y en la potencia de la capacitación.

Este tipo de proyectos requieren mucho compromiso, constancia, coherencia, respeto por la autonomía ajena.

No es un camino sino un caminar donde hay que subir pendientes, esquivar obstáculos, buscar puntos de apoyo. Hay que tener mapas para seguir caminos y/o para salirse del camino, según nuestra intuición, nuestro instinto, por eso lo de la (auto)confianza mutua.

La distribución de roles es básica para que todo fluya. Para que cada quién sepa cuál es el papel que le corresponde, el que puede jugar y el que no. Para pedir ayuda o para ofrecerse.

Se trata muchas veces de entender que se trata de pasar de lógicas individuales a lógicas colectivas, porque muchas veces los máximos individuales se contraponen con los colectivos. Por ello, la importancia de tener una visión, más o menos, compartida. Soñar que nuestras posibilidades se incrementan en formato cooperativo.

La creación de acuerdos siempre exige dejar pelos en la gatera. Saber que nuestra solución no es la perfecta, que necesita enriquecerse . Buscar el equilibrio entre aportar y dejarse influenciar.

En los proyectos expuestos Salbide, Challenge 4.0 e industrias del mar y deslizamiento, lo más potente ha sido ver que detrás de cada proyecto había equipos con ganas de contribuir, de concretar en el día a día cursos de acción.

Que las transiciones que reclamamos para el tejido empresarial requieren que empecemos a transitar en primera persona las agencias y las instituciones nuestra propia travesía. Para capacitarnos, para tener la fuerza de la coherencia, de la colaboración.

Y así, un edificio puede albergar un polo de innovación marítimo, o una semana cualquiera puede convertirse en una “digital week”, o es posible descubrir nichos de mercado con clientes posibles  para que la potencia emerja.

Pero si todo lo expuesto ha sido valioso, lo mejor, lo que simboliza el futuro de Bizkaia Orekan Sakonduz estaba al otro lado del escenario.

El público asistente que es quien tiene la capacidad de que este proceso de profundización siga avanzando.

Por ello es tan importante este tipo de encuentros.

Para sentir que más allá de lo formal, lo institucional está el mundo de posibilidades que se abre cuando un colectivo se ilusiona con un sueño suficientemente compartido.

Si algo nos espera en los próximos años es un mar bravo con mucho oleaje.

Podemos nadar a contracorriente.

Quejarnos de nuestra mala suerte.

Buscar culpables de nuestro infortunio.

O podemos aceptar que esta situación es la que nos toca vivir y se trata de ser capaces de aceptar el RETO (con mayúsculas) sabiendo que si algo necesitamos es que este viaje sea colectivo para llegar a buen puerto.

Bizkaia Orekan Sakonduz, ¿te embarcas en este viaje a donde nuestros sueños nos lleven?

2022: CAMBIO DE CICLO PERSONAL

Hoy 4 de Octubre, hace 10 años, salté en parapente en Orduña en una experiencia inolvidable y, además, aterricé en Tertanga, un lugar especial de mi árbol familiar.

Y hoy, otro 4 de octubre, acabo de dar otro salto: he solicitado acogerme a una baja incentivada del plan de recursos humanos de la Diputación. Lo que significa que mi vida laboral concluirá a primeros de Enero de 2022. Obviamente es un proceso pendiente de aprobación. Pero todo apunta a que a mi ciclo laboral apenas le quedan 3 meses, justo el suficiente para cerrar 2021.

Me parece muy importante aprovechar este trimestre para hacer un buen cierre de mi etapa laboral de manera que pueda abrir el nuevo ciclo de la manera más sana posible.

Así que, comparto lo que siento porque es una mezcla de sensaciones.

Lo primero es… ILUSIÓN, mucha ilusión por la posibilidad de disponer todo mi tiempo con aquellas propuestas que me encienden por dentro. Ya pululan por mi cabeza muchas opciones: personales, familiares, sociales, lúdicas…

Aunque quiero tomarlo con calma para que la elección sea lo más equilibrada posible.

A esta ilusión le acompaña el vértigo. No en vano, este salto que voy a dar es de mucha envergadura.

Llevo en este Departamento más de 36 años y medio. Toda una vida.

Recuerdo con nitidez aquel 1 de marzo de 1985 cuando a las 8h de la mañana nos encontramos en Gran Vía 45, en una sala del edificio Sota, las personas que nos incorporábamos ese día al Departamento de Promoción Económica, un departamento estrella, recién creado.

24 años tenía y toda una vida por delante, también a nivel laboral.

Por supuesto que en estos años ha habido de todo: proyectos ilusionantes, otros más aburridos, logros y fracasos, equipos más y menos comprometidos, direcciones más cercanas, y más lejanas, alegrías y decepciones, proyectos por los que te dejas todo y otros de los que deseas que acaben cuanto antes…

Miro, con nostalgia, todo este tiempo y me siento sobre todo… muy afortunado. Ha sido un placer contribuir a la vida de este Departamento, lo cual no está reñido con haber vivido momentos complicados, con contradicciones, con dudas.

Pero sí, me siento un privilegiado por haber desarrollado mi carrera laboral en el Departamento.

Y la primera pregunta que me hago es, ¿con qué me quedo de lo vivido?

Pues sin dudarlo, con las personas que he conocido, con las relaciones nutritivas que he ido creando, tanto con gente del Departamento como de fuera.

Porque la sal de la vida se encuentra especialmente en las relaciones interpersonales. Algunas son relaciones que perduran. Otras ya concluyeron, pero me han dejado huella y un profundo poso de agradecimiento.

He aprendido de mucha gente. Mi mirada ha ido cambiando al enriquecerse con otras miradas que me han permitido ver lo que yo era incapaz de apreciar por ser fiel a mis orejeras.

También me ha tocado relacionarme con gente complicada. En algunos casos hasta he podido aprender la lección que me venían a enseñar, aunque en otros casos lo más sano ha sido poner distancia y cortar la relación.

Y junto a lo relacional, por supuesto también están los proyectos, los retos, los programas.

Aunque en este caso distingo aquellos que me han dado vida, de los que me la han quitado.

O por decirlo de otra manera ha habido proyectos con los que yo me he encendido, momentos de especial agitación creativa, y otros en los que me notaba apagado, mustio, cansado.

Lo que más he agradecido ha sido la confianza y la libertad para crear con autonomía.

Y lo que más me ha consumido ha sido por una parte proyectos con poca ambición o que para mí eran “más de lo mismo” y la “microgestión”.

Miro hacia atrás y me sigo emocionando con las historias del programa Premie. Eso sí que fue un premio para los que tuvimos la suerte de vivirlo. (Felizmente la metodología sigue accesible en abierto).

Mil historias con las más de mil empresas que pasaron por él. Mucha cercanía.

Los mil foros de debate y de experiencias que se organizaron de cara a desvelar los entresijos del mundo de la gestión empresarial, con sus luces y sombras. Este blog recoge muchas crónicas de aquellos encuentros llenos de vida, de dudas, de generosidad, de experiencias, de preguntas con y sin respuestas.

Mil historias también con el mundo de la consultoría al que retamos a encontrar nuevas formas de acompañar y hacer consultoría. Hemos planteado preguntas para abrir reflexiones y conversaciones, debatido sobre como impulsar procesos de transformación organizativa y hasta nos atrevimos con unas guías para la transformación.

Me quedo también con el símil del coctel que ha supuesto este recorrido profesional. La mezcla, remezcla, la apuesta por nuevos sabores, la experimentación con resultados de todos los colores.

Y ya casi en el colofón, el propio proyecto de desarrollo comarcal en el que actualmente estamos inmersos. Una apuesta interesante para activar las capacidades de las agencias de desarrollo local en esto de la promoción económica. Siguen muy vigentes las reflexiones en torno a la facilitación para la construcción del equilibrio territorial.

Todo ello en un escenario como el actual donde el cambio climático exige repensar más que nunca los modelos de (de)crecimiento (in)sostenible. Como en algún momento hemos expresado, la sosteVIDAbilidad es una cuestión que requiere muchos cuidados.

Pero bueno esto, todavía, no es una despedida que queda un trimestre que según vaya sucediéndose puede dar mucho juego.

En cualquier caso, me apetecía compartir que, para mí, 2022 va a ser un año de cambio de ciclo. ¡Dicho queda!

Bizkaia Orekan Sakonduz: proyectos en acción

El 25 de agosto se ha resuelto la convocatoria de ayudas del programa de Competitividad Comarcal 2021 de la Diputación Foral de Bizkaia.

Se han aprobado 67 de los 78 proyectos presentados con una subvención global de 1.047.426€, un 12% más que el presupuesto otorgado en 2020.

De hecho, dado el volumen y la calidad de las solicitudes recibidas se ha requerido la transferencia de fondos adicionales para incluir el mayor número posible de proyectos, y, aun así, algunos proyectos han quedado fuera por agotamiento de las partidas presupuestarias.

Sin duda, un hito importante en el proceso de consolidación de la iniciativa de Bizkaia Orekan Sakonduz.

Una breve radiografía de la resolución deja los siguientes datos:

  • El presupuesto se distribuye entre 24 entidades de desarrollo local y comarcal.
  • De los 67 proyectos otorgados, 49, esto es el 73%, se han presentado de manera colaborativa. La colaboración entre agencias es uno de los criterios que más puntúa a la hora de valorar los proyectos. En Bizkaia Orekan Sakonduz entendemos que, si se quiere llegar lejos en el impulso de la promoción económica, es clave hacerlo buscando sinergias y complementando capacidades.
  • Para el equipo, son especialmente significativos los 8 proyectos relativos a impulsar los modelos de gobernanza comarcales en promoción económica. Este enfoque nos parece clave de cara a poder construir proyectos con mayor ambición, en espacios locales con mayor masa crítica y con perspectiva comarcal.
  • Por temática los proyectos de impulso a la transformación digital son los más demandados, casi el 20%, un total de 13 solicitudes aprobadas. No en vano la transición digital es uno de los retos que mayor actualidad cobra en el escenario económico global.
  • En el siguiente escalón por número de proyectos, 6, hay un triple empate entre tres tipologías de proyectos que para nosotros son muy significativas:
    • El proyecto Salbide, de reactivación comercial. En este caso se trata de una propuesta que en 2020 ya se planteó, pero todavía no tenía un suficiente nivel de concreción y que se ha seguido trabajando para dotar al proyecto de mayor grado de compromiso.
    • El proyecto de mar y deslizamiento que es una apuesta que cuenta con un número creciente de localidades costeras y
    • Los proyectos de perfiles de innovación que con el apoyo de Innobaque se siguen consolidando como una propuesta tanto para el impulso de la innovación del tejido empresarial como para la capacitación técnica de las propias agencias locales.
  • El resto de tipología de proyectos se distribuye de la siguiente manera:
    • 5 proyectos apuestan por la internacionalización como vía de competitividad empresarial
    • 5 solicitudes inciden en el refuerzo de la propuesta de valor de las agencias para incrementar su capacidad de interlocución con el tejido productivo.
    • 4 iniciativas exploran propuestas para impulsar el emprendimiento tecnológico avanzado.
    • 4 proyectos se centran en los temas de movilidad eléctrica como reto emergente del sector de automoción
    • Y el resto son iniciativas variadas referidas al impulso de la cooperación empresarial y al abordaje de retos de carácter sectorial.

En conjunto una foto diversa, variada y, sobre todo, muy esperanzadora.

Refleja que ciertamente el proyecto original Bizkaia Orekan, se está profundizando en la línea de su reformulación Bizkaia Orekan Sakonduz.

En cualquier caso, hay mucho trabajo por delante, muchos frentes abiertos y muchos caminos que recorrer y, para ello más que nunca, es precisa la coordinación y la comunicación.

No en vano este año se han introducido importantes cambios en el modelo de trabajo para evolucionar del trabajo por zonas a la afinidad por retos.

Se ha definido para cada agencia una persona de referencia del equipo de BEAZ y de desarrollo comarcal, para impulsar la escucha activa, la cercanía y la conformación de nuevos proyectos.

Se ha dado un impulso muy significativo a las visitas institucionales para visibilizar el compromiso de la Dirección del Departamento con el proyecto y para solicitar nuevos pasos en el compromiso político local con la promoción económica industrial y de servicios conexos.

Se quieren reforzar la celebración de foros técnicos con temáticas relativas a la digitalización, la sostenibilidad, la innovación y todas aquellas que vayan surgiendo de las necesidades planteadas por las agencias.

Esta foto y los avances que se van produciendo seguro que se recogen en el evento anual de Bizkaia Orekan Sakonduz de Diciembre. Será una buena ocasión para el encuentro, la celebración y la reafirmación de que éste es un proyecto que merece la pena. En resumen, se sigue haciendo camino, se sigue avanzando, sigue habiendo muchos retos por delante y, sobre todo, lo que hay es ilusión y… proyectos en acción

Eskerrik asko Jose!

Hace 3 meses que este blog está en silencio. En esta ocasión ha sido un SILENCIO con mayúsculas.

En la anterior entrada hacía alusión a nuevas propuestas laborales del proyecto Bizkaia Orekan Sakonduz para los nuevos tiempos que vienen.

Lo que no sabía el pasado 15 de abril es que una semana después le iban a ingresar de gravedad a mi hermano Jose, que al final terminó falleciendo el pasado 1 de Junio.

3 meses intensos, interminables, llenos de esperanza y de desesperanza, de dolor, de cuidados mutuos, de rituales, de acompañamiento, de duelo… y, justo es también reconocerlo, con muchos aprendizajes y crecimiento.

Así es la vida!.

Un día todo cambia y ninguna de las previsiones sirve ya para nada.

Nos cuesta aprender que la vida es esa sucesión de momentos que nos ocurren mientras estamos despistadas planificando cursos de acción y perdiéndonos la intensidad de cada instante.

Y cuando la situación vital te supera, solo queda vivir cada día cómo si fuera el último, porque cada día es un regalo, un presente.

Cuando el horizonte se achica, es momento para profundizar en lo importante, para poner atención, como nunca, en una misma y en las demás.

Es tiempo de priorizar lo esencial y descartar todo aquello que nos distrae, nos preocupa, nos nubla la vista.

Como decía Gabriel Celaya en “La poesía es un arma cargada de futuro”:

cuando se miran de frente los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades,
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades

Es curioso como puedes compartir 60 años de vida con un hermano y al final las conversaciones más auténticas, más profundas se producen en apenas mes y medio.

Es curioso descubrir justo al final de su vida tanta sabiduría, tanta fuerza interior, tanta templanza, tanta aceptación.

Todas esas virtudes justo han aflorado en su máxima expresión en el momento de la verdad. Cuando no caben medias tintas cuando las apariencias ya no tienen sentido.

Ha sido su generoso legado, su última enseñanza, su ejemplo de saber morir para que nosotras aprendamos a mejor vivir.

Traigo todo esto a este blog, primero porque me ha impactado profundamente y pretender ser también un acto de homenaje a mi hermano Jose.

Y segundo porque me gustaría trasladar lo aprendido en esta situación también al ámbito laboral.

Y es que cuando diseñamos programas, nos dedicamos a hacer planes, asignar recursos, establecer indicadores, hacer evaluaciones y propuestas de mejora…

Y está bien, siempre y cuando ello no nos impida ver que lo importante es:

Tener ilusiones y pelear por ellas.

Soñar y ponernos en acción

Tejer relaciones sanas.

Escuchar para ampliar nuestra comprensión de la realidad.

Incluir perspectivas diversas.

Darnos cuenta de lo esencial para que nuestra acción sea coherente.

Estar atentas a las necesidades ajenas.

Y entonces, en Bizkaia Orekan Sakonduz, o en cualquier otro proyecto, incluso cuando en la superficie todo parezca similar, aquello que se haga tendrá una cualidad diferente, porque se asentará sobre bases sólidas y tendrá otro sello.

Y entonces, ciertamente, las nuevas propuestas alumbrarán nuevos tiempos.

Y entonces, yo, en mi fuero interno sentiré la sonrisa cómplice de mi hermano que me llena por dentro y por fuera.

¡Va por ti!

Eskerrik asko Jose!

PD: Dedicado especialmente a mi ama, a Maite, a Alazne y a Eider.

Bizkaia Orekan Sakonduz: nuevas propuestas para nuevos tiempos

Ayer, en el marco de la iniciativa Bizkaia Orekan Sakonduz, celebramos una importante sesión de trabajo en la que compartimos una serie de propuestas para profundizar (sakonduar que decía Miren) en el despliegue de la estrategia de este proyecto, nacido con la ilusión de contribuir al desarrollo equilibrado de las distintas comarcas de Bizkaia.

En el evento celebrado el pasado 18 de Diciembre en el BEC ya se expusieron algunas de las propuestas pero lo de ayer tenía el carácter de “hito” en este caminar.

44 personas estuvimos “conectadas” de manera virtual para conocer en primera persona las propuestas de mejora que se plantean para reforzar la propuesta de Bizkaia Orekan.

Lo primero que destacaría es que hemos conseguido llegar a este punto gracias a todo el trabajo que se viene desarrollando desde hace ya 6 años en los que nos hemos ido conociendo, acordando, discrepando, con muchos pasos hacia delante y algún paso hacia atrás.

El caso es que se han ido tejiendo relaciones de confianza y se han ido construyendo proyectos colaborativos de promoción económica (industrial y de servicios conexos). Unos más ambiciosos, otros más modestos. Unos con mayor impacto y otros con un impacto muy limitado. Todo suma, especialmente porque todo es experiencia acumulada.

Tras escuchar las distintas propuestas que se han ido formulando desde las propias agencias de desarrollo y evaluando el camino recorrido, ayer se plantearon una serie de cambios cuya ambición es dar un nuevo salto cualitativo en este proceso.

No tenemos certezas, ni bolas de cristal, ni seguridades… Ni falta que nos hace. Porque lo que sí tenemos es la percepción de que cada vez hay mayor compromiso en el proyecto y porque empezamos a contar con experiencias que nos señalan que el camino que estamos recorriendo merece la pena.

La presentación la desarrollaron de forma coral la directora de Competitividad Territorial y Turismo, Cristina Múgica, el jefe de Servicio de Desarrollo Comarcal, Alberto Renedo y la coordinadora del proyecto en BEAZ,  Miren Salazar.

Cristina Múgica inicialmente puso el acento en que con esta propuesta se pretende ayudar a definir el marco de juego del proyecto. Marco que pretende tanto orientar la acción como ser puente de unión entre los distintos agentes que participamos en la iniciativa.

Algunas de las ideas fuerzas en las que también ahondó fueron en que el foco está en la competitividad, industrial y de servicios avanzados, con dos cuestiones de especial proyección: la sostenibilidad y la digitalización.

Remarcó que las propias agencias de desarrollo local son las principales protagonistas de este proceso, que tiene especial sentido cuando se activa la colaboración para que la suma de fuerzas multiplique los resultados.

Y para aterrizar las propuestas la clave que se propone es la de CONSTRUIR NUEVOS ESPACIOS de encuentro y aportación.

A partir de ahí Alberto Renedo puso el acento en la intención de reforzar desde el Departamento de Promoción Económica y desde el equipo de BEAZ las labores de acompañamiento y seguimiento de las propuestas que vayan planteando las agencias de desarrollo local.

Para ello se ha asignado a cada agencia una persona técnica de referencia que sirva de canal de comunicación permanente para cuantas cuestiones puedan ir surgiendo en torno a esta iniciativa. Se trata de “profundizar” en el conocimiento concreto de potenciales proyectos y oportunidades. Se trata también de identificar sinergias, intereses comunes y complementarios. Se trata en definitiva que el potencial existente en las agencias no se pierda por falta de comunicación o de conexión.

Por su parte Miren Salazar expuso el nuevo espacio denominado “foros técnicos”. Se trata de desplegar encuentros temáticos con carácter abierto, de tal forma que sean los intereses comunes los que definan en cada proyecto las compañeras de viaje.

Para el diseño de estos encuentros se tendrán en cuenta las demandas de las agencias, si bien ya se apuntaron algunos temas que están en el calendario de trabajo como las cuestiones relativas a: las oportunidades que surgen con los temas de sostenibilidad, las tendencias en los temas de digitalización, metodologías de apoyo para el impulso de la innovación en las pymes, diagnósticos territoriales de competitividad…

La idea es que el límite lo va a marcar nuestra ambición. La apuesta real que se haga por este tipo de encuentros. Es como el viejo debate si algo es un gasto o una inversión. Lo que nos conduce a reflexionar sobre donde invertimos nuestro limitado tiempo y cuales son nuestras prioridades (apuestas).

Va a ser crucial que estos foros estén bien diseñados y adaptados a las necesidades reales de las agencias. Aunque tan importante como el contenido va a ser que en esas sesiones se vayan tejiendo complicidades y que mutuamente, las agencias, el Departamento y BEAZ, nos veamos como cómplices necesarios. No podemos olvidar que muchas veces de manera aislada no podemos, pero cuando nos ponemos en formato colaborativo…

Y para ello primero hay que creérselo y segundo actuar con generosidad sabiendo que este proyecto no deja de ser también una labor de siembra para poder recoger la cosecha… cuando corresponda, que la naturaleza tiene sus plazos y nadie como la gente de campo sabe de la importancia de la paciencia.

Una de las últimas cuestiones que comentó Miren fue que las tradicionales reuniones comarcales quedan bajo la responsabilidad organizativa de las propias agencias comarcales que decidirán cómo hacerlas y con qué frecuencia.

Al final se abrió un turno para peguntas y consideraciones en el que Mireia Elkoroiribe, Jose Rica y Ana Sonia Elorriaga hicieron sus primeras valoraciones, aportaciones y consultas.

Lo importante es que en breve se activarán estas conversaciones en profundidad entre cada agencia y cada persona de referencia. Se trata de rescatar sueños, proyectos, poner a trabajar a las agencias de manera conjunta, explorar las cuestiones relativas a la gobernanza comarcal… en definitiva seguir avanzando, profundizando, experimentando.

Un nuevo paso que solo tendrá valor si el nivel de implicación es potente.

En cualquier caso sirve para sentir que no estamos solas en este caminar. Que a veces hay que pedir y otras ofrecerse y entonces lo que empiezan siendo una serie de propuestas escritas en un papel se puede convertir en realidades tangibles.

No sé quién eligió la fecha de ayer para la reunión, pero a mí al menos me pareció muy significativa: la coincidencia con la conmemoración de la república y es que nada cómo organizarse entre iguales para apropiarnos de nuestro destino.

Es pues tiempo de pasar de la palabra a la acción y de ir profundizando en el valor de Bizkaia Orekan.

Gracias a todas las personas que nos han traído hasta aquí y gracias a las que siguen apostando por esta forma de hacer desde su contribución generosa.

Seguimos caminando con ilusiones renovadas para “hacer camino al andar”. Y es que en los tiempos que nos toca vivir no queda otra que reinventarse, por eso nada más oportuno para que Bizkaia Orekan plantee nuevas propuestas para estos nuevos tiempos

Entre kimeras anda el juego

Esta mañana he tenido un encuentro muy nutritivo con Ricardo Antón.

Habíamos quedado para desayunar y ponernos mutuamente al día de proyectos varios.

Reconozco que es una persona a la que tengo mucho cariño, aunque coincidamos poco.

El vínculo lo forjamos hace ya tiempo en el marco de diversos foros de debate en la época de arbela.

Coincidí con el equipo de Colaborabora cuando se constituyeron en cooperativa.

Trabajamos en el desarrollo de la metodología Kooptel para impulsar los procesos colaborativos, ¿te acuerdas María Eugenia?.

También he tenido la suerte de participar en alguno de los encuentros facilitados por ellas relativos a la importancia de poner la VIDA en el centro de los proyectos.

Y es que los 20 años de andadura de Colaborabora han sido muy prolíficos.

Así que de vez en cuando quedamos para conversar.

Yo le he estado contando algunas de las experiencias que se están activando desde el área de Desarrollo Comarcal del Departamento por si en algún momento surge alguna posibilidad de que puedan presentar algún proyecto de la mano de alguna agencia de desarrollo local.

Él por su parte me ha contado alguno de sus últimos proyectos y me ha parecido especialmente interesante el de Kimera vs Kimera. Una experiencia muy chula de hibridación y cocreación entre el mundo de la ecoindustria (y sostenibilidad) y el mundo de la cultura y la creatividad.

Un proyecto desarrollado en el marco de la Bilbao Bizkaia Design Week en el que un equipo interdisciplinar ha combinado sus saberes, experiencias y recursos para imaginar el futuro y proponer kimeras regenerativas como contrapunto a los monstruos a los que nos enfrentamos en una situación tan complicada y retadora como la actual.

Como cuentan en el video que han editado se trata de un intento de abordar conjuntamente las transiciones ecológica, social y productiva.

Entre el potente equipo que ha contribuido al proyecto me ha hecho ilusión distinguir a gente conocida como Lucia Graña, de Beaz, Mikel Ibarra, del cluster Aclima, Idoia Postigo, de Bilbao Metropoli 30 y a Txelu Balboa y Ricardo, de Colaborabora.

Me han llegado sobre todo dos sensaciones contrapuestas.

Por un lado, la magia que se produce cuando se combinan saberes diversos con intereses comunes y ,por otro, la dificultad para transformar esas kimeras en proyectos tangibles.

Y al despedirnos me he quedado con el deseo de que, ¿por qué no?, esas kimeras puedan convertirse en realidad para ser capaces de responder como sociedad a los retos a los que nos enfrentamos.

Ya lo dijo Einstein “no se puede resolver un problema en el mismo nivel en el que fue creado” así que… entre kimeras anda el juego.

42 Urduliz: Una propuesta tentadora, digo innovadora

El pasado miércoles día 17 Joseba Mariezkurrena, director del departamento de Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia,  nos explicó con todo lujo de detalles a las personas que conformamos la red Bizkaia Orekan Sakonduz el proyecto 42 Urduliz.

Fue una presentación diferente, como distinto es este proyecto que impulsan la Diputación Foral de Bizkaia y la Fundación Telefónica y que en breve empezará a operar en la Torre Urduliz, sumándose a una red extendida en 23 países y que ya dispone de 35 campus a nivel mundial.

Todo empezó cuando Xavier Niel, empresario y filántropo francés tuvo una visión: diseñar un campus gratuito al que cualquiera «nacido para el código» pudiera acceder y que estuviera en permanente contacto con el entorno empresarial y con un concepto pedagógico que hace de la gamificación su clave.

Cómo nos explicaba Joseba el objetivo principal de esta iniciativa es formar a profesionales digitales del futuro para un mercado laboral cambiante que requiere nuevas competencias digitales y transversales.

Pero 42 Urduliz es más que un campus de programación. Es una academia de valores, de actitud y de aprendizaje de “hard y soft skills”.

Este proyecto aspira a ser la escuela de programación más innovadora. ¡Y para ello, no va a existir ni profesorado, ni libros, ni… titulación oficial!. ¡Aunque al menos será gratuito! ?

La filosofía de 42 se basa en… “aprender a aprender”. Y los principales valores que propugna son:

  • El trabajo en equipo
  • La capacidad de enfrentarse a retos
  • La tolerancia a la frustración

¡Cómo la vida misma!

En esta propuesta el alumnado es el dueño de su propio proceso de aprendizaje, elige su itinerario formativo en los distintos perfiles digitales, su ritmo de aprendizaje, con qué iguales estudiar…

Para poder formar parte de 42 Urduliz no se necesitan conocimientos previos ni titulación de ningún tipo, solo tener más de 18 años, ganas de aprender, actitud y perseverancia.

42 Urduliz es un campus gratuito, presencial y está abierto las 24 horas del día, 7 días a la semana para que cada quién pueda aprender a su ritmo.

Y para ello el diseño arquitectónico de la propia Torre contará con:

  • Zonas de estudio con 192 ordenadores disponibles.
  • Una galería para los momentos de encuentro y creación de grupos de trabajo para la resolución de retos.
  • Y un “refugio” para la desconexión y el descanso.

Con tantas referencias metafóricas el proceso exige tirarse a la piscina para completar el proceso de admisión.

Esta fase consiste en una intensa estancia de 26 días en formato presencial que sirve para “entrar en la Academia” en un proceso que puede durar hasta 3 años y medio.

Pero antes de tirarse a esta piscina con agua, hay que superar en el proceso de inscripción una prueba de acceso que consiste en la realización de un par de test para pulsar que las capacidades de las personas interesadas son acordes al tipo de formación que se propone.

Ahora mismo el proceso de inscripción está abierto en este enlace y la primera piscina está prevista que inaugure la temporada de baños el próximo 12 de abril. Suena tentadora la propuesta.

Al final del proceso el alumnado:

  • Se habrá formado en diversas ramas técnicas: programación, inteligencia artificial, videojuegos, big data, ciberseguridad…
  • Habrá hecho prácticas en empresas.
  • Y sobre todo habrá aprendido a trabajar en equipo y a enfrentarse a retos con imaginación y… buscándose la vida.

La titulación al concluir la “formación en 42” será el propio itinerario competencial realizado y los proyectos trabajados a lo largo de la formación. Lo que sin duda hablará alto y claro de sus capacidades reales.

En un contexto donde se está apelando continuamente a la necesidad de afrontar el reto de la digitalización y en el que las empresas tienen muchas carencias en este ámbito parece ésta una propuesta de interés y muy oportuna.

La sensación con la que me fui de la reunión es que esta “fórmula 42” es una propuesta tentadora e innovadora para enfrentarnos a los retos digitales que ya nos envuelven.

Bizkaia Orekan Sakonduz 2021: ¡A grandes desafíos… propuestas atrevidas!

Ha sido esta semana que concluye muy intensa en la que hemos mantenido reuniones con las representantes de las zonas Norte, Sur y Oeste de Bizkaia Orekan Sakonduz. (Con la zona Este la reunión ya la habíamos celebrado previamente).

Tras un año in-olvidable, ha dado inicio un año cuyo comienzo está siendo im-presionante, así que seguir cultivando espacios de encuentro para compartir sensaciones, proyectos, dudas… resulta más necesario que nunca.

Básicamente en estos encuentros hemos compartido cómo ha sido el cierre de los proyectos de 2020 y qué nuevas propuestas se empiezan a perfilar para 2021.

Desde las agencias nos han trasladado una sensación generalizada de satisfacción con el grado de desarrollo de los proyectos de promoción económica local y comarcal de 2020.

Quedan algunos flecos que se están completando pero en general se han conseguido alcanzar los objetivos marcados en los distintos proyectos financiados por el Decreto de Impulso a la competitividad comarcal.

Lo que dada la coyuntura tan complicada por la que hemos transitado resulta muy gratificante.

En general, por lo que han expresado, en 2020 se ha dado un salto en varios niveles:

  • El nivel de colaboración en el impulso de los proyectos. Cada vez más las agencias se ven mutuamente como una posibilidad real.
  • Empiezan a aparecer proyectos en los que la colaboración con clusteres les otorga un plus de reconocimiento y de ambición en los objetivos.
  • Aunque todavía es tímido, se empieza a dar un proceso de colaboración intercomarcal que genera buenas perspectivas de cara a configurar proyectos más ambiciosos.
  • Este año se han iniciado interesantes procesos enfocados a fortalecer una gobernanza colaborativa en los temas de promoción económica.

En las sesiones hemos analizado también las intenciones para 2021. Y aunque en algunos casos manifestaban que todavía es una cuestión que no está definida, en general las respuestas recibidas apuntaban como temas principales:

  • La continuidad de los proyectos en los que están inmersas.
  • Abordar con más intensidad el tema de la DIGITALIZACIÓN dado que las empresas están muy concienciadas de su necesidad.
  • Evaluar el impacto en los distintos sectores de actividad de la coyuntura actual al objeto de adaptar nuestras formas de actuar y de generar nuevos servicios de acompañamiento.
  • Se apunto que junto a lo tecnológico y la innovación hay que poner un cuidado especial a todo lo que tiene que ver con los estilos de gestión y, valga la redundancia, la gestión de la incertidumbre.
  • Los proyectos de mejora de la comercialización e impulso de la internacionalización también se apuntaron.

2021 se perfila como un año muy retador.

Vamos a tener que seguir poniendo toda la carne en el asador porque las perspectivas siguen siendo complicadas. Y cómo dice el dicho “si quieres llegar lejos, mejor ir en compañía”. Y, sin duda, ésta es una de las principales invitaciones de Bizkaia Orekan Sakonduz.

2021 por tanto trae sus nuevos desafíos. Y para afrontarlos con garantías desde Bizkaia Orekan Sakonduz queremos apostar por:

  • Perseverar en la colaboración como instrumento para convertir el potencial de las agencias en acción. En este sentido desde el Departamento de Promoción Económica y BEAZ queremos animar especialmente los proyectos de gobernanza colaborativa como medio para multiplicar la capacidad de acción. Y es que en no pocas ocasiones los recursos de las agencias son modestos y se precisa acumular fuerzas.
  • La mejora de la propuesta de valor de las agencias para que cada vez sean una entidad de referencia para el tejido empresarial por su capacidad propositiva y de acompañamiento.
  • Multiplicar los lazos de colaboración no solo entre agencias limítrofes, sino con carácter intercomarcal en base a sinergias e intereses comunes para que el alcance de los proyectos sea mayor.
  • La digitalización es una de las áreas más repetidas como clave por lo que habrá que darle un tratamiento especial.
  • Coordinar estos proyectos con otros que surgen en otras iniciativas, como los planes estratégicos comarcales, para que haya coherencia entre las distintas propuestas.

¡Como todos los Eneros es momento de evaluar, soñar, proponer… ATREVERSE!

Ya sabemos que luego la realidad puede trastocar todos nuestros planteamientos, pero al menos al expresar nuestras intenciones y compartirlas pueden surgir conexiones que nos ayuden a todas a ir construyendo el futuro que deseamos.

Y sobre todo ser parte activa en este proceso.
Toca dar la bienvenida a este nuevo año y como promete grandes desafíos, tocará seguir dando lo mejor y colaborar.

Así que en 2021 a grandes desafíos… propuestas atrevidas!

Plantar semillas para construir catedrales

Debe ser que estoy en formato “pausa”. El caso es que ha sido parar y ponerme a escribir.

Si ayer publicaba unas reflexiones en torno al año que mañana cerramos, hoy quiero recoger unas ideas extraídas de una entrevista al filósofo Roman Krznaric.

En ella el filosofo australiano nos anima a alejarnos del cortoplacismo frenético en el que estamos inmersos para desarrollar más nuestra capacidad de tener lo que él denomina: “pensamientos catedral”.

“El pensamiento catedral es la capacidad de concebir y planificar proyectos con un horizonte muy amplio, tal vez décadas o siglos por delante y, por supuesto, se basa en la idea de las catedrales medievales. Se trata de hacer algo con una visión a muy largo plazo”.

Y una de las principales razones para hacerlo es que nuestras acciones tienen evidentes consecuencias en todas las generaciones futuras, por lo que hace falta incluir los “derechos” de las generaciones venideras para que como él dice se nos pueda considerar como “buenos ancestros”.

Y pone un ejemplo.

“En Japón, invitan a los habitantes de una localidad determinada para que discutan y diseñen los planes para ese lugar. Se dividen en dos grupos: a uno se les dice que son los residentes del presente y a la otra mitad se les dice que son los habitantes que vivirán allí a partir del año 2060.

Uno de los resultados asombrosos es que los residentes que se imaginan a partir del 2060 conciben planes mucho más radicales y trasformadores para sus ciudades, ya sea que se trate de la atención sanitaria, de inversiones o de acciones contra el cambio climático”.

Y en ese sentido nos anima a convertirnos en pensadores de catedrales. Para ello no podemos simplemente responder al presente, debemos pensar a largo plazo, ya sea que hablemos de la ecología del planeta, de los riesgos tecnológicos o de la próxima pandemia que pueda estar en el horizonte.

Si hacemos eso, las generaciones futuras nos podrán considerar como buenos ancestros.

Y esta lectura me sugiere la necesidad de incluir esta mirada en todo lo que hacemos en el ámbito del desarrollo territorial desde Bizkaia Orekan Sakonduz.

La importancia de soñar el futuro deseable incluyendo el mayor número de perspectivas posibles.

Ser consciente de que las semillas que hoy plantamos serán los árboles del futuro, así que nuestras decisiones facilitarán o no que donde hoy hay desiertos mañana pueda haber, ¿por qué no?, bosques plagados de biodiversidad. O incluso una Bizkaia equilibrada territorialmente.

El reto es atrayente, ¿te animas a cocrearlo?

¡2020, un año para no olvidar!

Cuando iniciábamos este año 2020 en el recién creado Servicio de Desarrollo Comarcal lo afrontábamos con mil y una ilusiones y proyectos que queríamos materializar en 2020.

Se trataba de redefinir la estrategia de Bizkaia Orekan para profundizarla, para activar nuevas y mejores relaciones con y entre las agencias de desarrollo local y comarcal, para revisar los modelos de gobernanza de forma que la colaboración fuese el criterio de referencia comarcal, para identificar nuevos retos que dieran respuesta a la triple transición demográfico-social, ecológica-energética y tecnológica-digital.

Así que con la ilusión por bandera elaboramos listas de objetivos, definimos planes de actuación, nos propusimos nuevos retos… como si 2020 se fuese a comportar como los años previos.

Pero lo que no sabíamos es que 2020 tenía su propio propósito y desde luego no estaba dispuesto a comportarse como el “normal” 2019.

Un pequeño virus que pronto se transformó en pandemia nos interpelaba sobre cómo afrontar este nuevo escenario de confinamientos, restricciones, distancia social, emergencia sanitaria, miedo social, paralización de la actividad económica, modificación radical de las relaciones sociales…

En la parte que nos correspondió activamos mil reuniones y propuestas para paliar en la medida de lo posible ese primer impacto del COVID19.

Fueron meses de aceleración, improvisación, mucha intensidad, donde lo esencial era volver a la “normalidad”.

Semejante estrés nos daba la sensación de que, al menos en la parte que nos tocaba, estábamos volcados en dar el mejor de los servicios posible y de alguna manera nuestra contribución estaba siendo útil.

La apuesta estaba especialmente en mantener la cercanía con las agencias de desarrollo local y comarcal y en facilitarles la información que demandaban.

Por otra parte, se trataba de revisar de forma urgente las propuestas de nuestros programas para adaptarlos a la nueva realidad.

Aunque con esa sensación de servicio convivía un creciente cansancio que iba minando la energía.

Éramos conscientes de que ese ritmo y esa aceleración no era sostenible aunque sí necesaria en esos momentos iniciales de urgencias.

¡Ciertamente 2020 ha sido un año para no olvidar!

Cuando a finales de mayo empezamos a tener un cierto respiro con el levantamiento de las restricciones más duras del confinamiento parece que nos aliviamos y que todo podía empezar a volver a la “normalidad” aunque poco a poco.

Pero 2020 no se conformaba con ser una gran tormenta o un tsunami. Su intención tenía mayor carga de profundidad.

Esa primera etapa nos ayudó a comprender algunas cuestiones importantes cómo poner en el centro las cuestiones claves en el sostenimiento de la vida, nos enseñó a valorar a muchos colectivos invisibilizados, nos hizo tomar conciencia de las consecuencias de la debilitación del sistema público sanitario, nos ayudó a descubrir la importancia de lo local, de los pequeños detalles, de las redes de solidaridad para fortalecer los cuidados…

El verano, aunque diferente, tuvo cierta flexibilidad y nos dio cierto margen de maniobra social.

Pero lo que había pasado era tan sólo la primera ola. La segunda nos aguardaba paciente.

Y otra vez vuelta a la frustración, al estrés, a la llamada a la vuelta a la normalidad, a la esperanza puesta en una vacuna desarrollada a toda carrera en competencia entre los laboratorios que veían el negocio de sus vidas.

Y la pausa, ¿para cuándo?

De hecho en el post que escribimos en este blog el 18 de marzo señalábamos que éste era un tiempo para la serenidad y la calma.

Aunque hay que reconocer que aunque así lo decíamos para nada así lo hemos practicado.

Por eso, ahora que estamos viviendo el final de este año 2020 e intuimos que tampoco 2021 va a ser un año “normal”, más que nunca reivindicamos el valor de la conversación con las agencias de desarrollo local y comarcal para descubrir de forma conjunta vías de avance para afrontar de manera colectiva esta situación que nos sigue interpelando de manera radical.

Seguramente así podremos saltar al Bizkaia Orekan Sakonduz que soñamos.

Algo de esto ya se vio en el evento del pasado 18 de diciembre donde se mostraron ejemplos concretos de proyectos en colaboración para afrontar desafíos imposibles en clave individual.

Donde se percibió el potencial que emerge cuando encontramos entidades con las que aliarnos para poner en valor las capacidades complementarias de nuestro ecosistema.

De hecho, el evento se planteaba especialmente como un lugar de encuentro para afianzar las relaciones con y entre las agencias de desarrollo local y comarcal desde la cercanía y la coordinación estrecha.

Cómo la pandemia ha venido a explicarnos, los desafíos son comunes y afrontarlos adecuadamente requiere co la bo ra ción. Algo que se dice tan fácil como difícil se practica.

La primera condición para colaborar es… querer hacerlo. Lo que a su vez requiere que pasemos de pensar en el Yo a pensar en Nosotros y Nosotras. Porque sólo hay esperanza cuando desde la diversidad, desde la heterogeneidad ponemos en común con GENEROSIDAD las capacidades que cada quién tenemos.

Con la que está cayendo, y va a seguir cayendo, si queremos que el futuro tenga color esperanza solo queda unirnos desde lo local.

Con humildad y ambición.

Con generosidad y entrega.

Con aportaciones asimétricas.

Definiendo para cada situación los roles que cada quién podemos desempeñar para el bien común, más allá del individual.

En un año “normal” en enero, como en el resto de los eneros debiéramos estar “planificando”, aunque me atrevo a hacer una propuesta alternativa/complementaria.

Que sea un mes de pausa y de reflexión para la acción.

Que no nos presionen las prisas sino que nos ilusionen los sueños.

Que activemos conversaciones de manera individual y colectiva para ver cómo crecer de forma colaborativa y cuál puede ser la aportación genuina de cada quién en este proceso.

Así que, estos días de cierre de 2020 pueden ser desde ya días donde hagamos una pausa personal para tomar conciencia de lo aprendido en este complicado año.

Ciertamente 2020, especialmente para las personas que han sufrido o perdido seres queridos, tendrá una connotación muy dolorosa. ¡Todo nuestro ánimo y apoyo para ellas!

Ahora de lo que se trata es de afrontar en 2021 los nuevos/viejos retos incorporando las lecciones aprendidas en este especial 2020.

Y tal vez ¿por qué no?, algún día cuando volvamos la vista atrás encontremos que en este 2020 comprendimos que la normalidad era el problema y que lo que hacía falta era transitar a formas más sanas de vivir y relacionarnos.

¡Y en ese caso, todavía más, encontraremos que 2020 fue un año para no olvidar!

Arbela. Bideak Eginez.